“A menudo me he interrogado sobre la razón y el sentido de mis rabietas. Creo que se explican en parte por una vitalidad fogosa y por un extremismo al cual nunca he renunciado del todo. Llevaba mis repugnancias hasta el vómito, mis deseos hasta la obsesión, un abismo separaba las cosas que me gustaban de las que no me gustaban. No podía aceptar con indiferencia la caída que me precipitaba de la plenitud al vacío, de la buenaventuranza al horror; si la consideraba fatal, me resignaba; nunca me enojé contra un objeto. Pero me negaba a ceder a esa fuerza impalpable: las palabras; lo que me sublevaba era que una frase lanzada al descuido: “Debes hacerlo… no debes hacerlo”, arruinara en un instante mis empresas y mis alegrías. Lo arbitrario de las órdenes y de las prohibiciones contra las que chocaba denunciaba su inconsistencia […]”
Beauvoir, Simone de, Memorias de una joven formal, Buenos Aires, Sudamericana, 1999. pp.15-16
lunes, 24 de septiembre de 2007
martes, 28 de agosto de 2007
De nunca acabar
¿De dónde proviene la sensación de letanía?
¿Por qué cada paso tiene su propia cadencia
y es la letanía de otro, su eco?
Los brazos, suelto, caidos, hacen el esfuerzo.
Tardar, buscar los objetos y alejar los goces.
Buscar el mejor papel, la mejor tinta.
No gozar usándolos.
Obtener la mejor casa, la mejor cama.
Encontrar el mejor hombre, la mejor música.
Prolongar la búsqueda, retardar el goce.
Búsqueda, busca, vértigo.
¿Por qué cada paso tiene su propia cadencia
y es la letanía de otro, su eco?
Los brazos, suelto, caidos, hacen el esfuerzo.
Tardar, buscar los objetos y alejar los goces.
Buscar el mejor papel, la mejor tinta.
No gozar usándolos.
Obtener la mejor casa, la mejor cama.
Encontrar el mejor hombre, la mejor música.
Prolongar la búsqueda, retardar el goce.
Búsqueda, busca, vértigo.
jueves, 23 de agosto de 2007
Simone y Sarmiento
jueves, 9 de agosto de 2007
Otra para ver
Como la entrada anterior, esta también tiene un link a un fruto del árbol de nuestros comentarios filocinéfilos.
Es viejita, pero hay que verla
Con Emmanuel disfrutamos comentar las películas que vemos. Charlamos mucho después de ver algunas. Y suelen llegar las ganas de poner por escrito esos comentarios. A veces, lo hacemos.
Imágenes del pasado
Yo también quería a los chicos y me gustaba que escribieran.
Por eso con Sol armé un proyecto para los alumnitos de las escuelas de Zárate.
La pasé muy bien trabajando juntas. La pasé muy bien con los chicos.
Nunca sabré si ellos la pasaron bien conmigo.
Por eso con Sol armé un proyecto para los alumnitos de las escuelas de Zárate.
La pasé muy bien trabajando juntas. La pasé muy bien con los chicos.
Nunca sabré si ellos la pasaron bien conmigo.
martes, 31 de julio de 2007
Narrar/se
"[...] Estas reservas hechas, creo aun hoy en la teoría del "ego trascendental": el yo no es sino un objeto portable y el que dice yo sólo toca los perfiles; otro puede tener una visión más neta o más justa. Una vez más esta exposición no se presenta de ninguna manera como una explicación. Y aun si la he emprendido, es porque sé que uno nunca puede conocerse, sino solamente narrarse."
Beauvoir, Simone de, La plenitud de la vida, Buenos Aires, Sudamericana, 2006. p.348
Beauvoir, Simone de, La plenitud de la vida, Buenos Aires, Sudamericana, 2006. p.348
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